Una meditación que nos sintoniza con las raíces del Yoga más antiguo y universal. El mantra OM por su vibración, unida al simbolismo que representa, merece ser practicado y experimentado. Es el origen y final de toda práctica. Mediante la escucha, recitación y eventualmente, la repetición mental sincronizada a la respiración se propicia una vivencia del silencio meditativo donde el propio mantra se disuelve.